La autenticidad, un valor que te hace única en un mundo cada vez más digital

Gracia Sánchez del Real, presidenta de WOMAN LEADER

Gracia Sánchez del Real, presidenta de WOMAN LEADER España, lleva en el mundo de la tecnología y los negocios más de 25 años y participa en varias compañías. Actualmente es CEO de INFINITY GROUP, empresa consultora de marketing digital, medios y tecnología e-learning, así como presidenta de Digitaliza. Agencia Española para el impulso de la economía y la ciudadanía digital.

En un mundo donde la velocidad y la tecnología reinan, donde la inteligencia artificial, los algoritmos y las fake news campando a sus anchas por las redes sociales, a menudo corremos el riesgo de perder nuestra conexión con nosotras mismas y con aquellos que nos rodean. Esta desconexión, tanto en lo personal como en lo profesional, puede alejarnos de nuestros valores fundamentales y de lo que realmente nos hace únicas. En este contexto, renovar nuestros valores como mujeres profesionales, empresarias y emprendedoras se vuelve crucial para mantener la coherencia en un mundo en constante cambio y ritmo acelerado donde ser otra persona puede resultar en algún momento atractivo.

«La autenticidad es tu mejor carta de presentación. No tienes que impresionar a nadie, solo sé tú misma y las personas adecuadas se sentirán atraídas hacia ti.»

Janelle Monáe

Entre estos valores a renovar, la autenticidad se convierte en una herramienta y una bandera que debemos ondear si queremos conectar de verdad con los demás y generar relaciones duraderas más allá de la pantalla. Ser auténtica, genuina y sin artificios no solo nos permite sentirnos mejor con nosotras mismas, sino que también nos capacita para ofrecer lo mejor de nosotras al mundo que nos rodea.

La profesora y escritora Brené Brown en su libro «The Gifts of Imperfection» (Los dones de la imperfección) nos recuerda que «la autenticidad es el coraje de ser imperfecto y vulnerable. Es la capacidad de mostrarnos tal como somos, de abrazar nuestra verdadera esencia con compasión y aceptación. Cuando nos permitimos ser auténticos, abrimos la puerta a la conexión genuina y al crecimiento personal. La búsqueda del propósito comienza desde adentro, desde el lugar de nuestra autenticidad más profunda.»

¿Por qué es importante la autenticidad en un mundo digital donde casi todo es falso o exagerado?

La autenticidad no es simplemente ser quien creemos que deberíamos ser, sino aceptar y abrazar quiénes somos realmente. Implica vivir de acuerdo con nuestros valores, intereses y pasiones, sin pretender ser algo que no somos para complacer a los demás o encajar en determinados moldes sociales.

Cuando nos permitimos ser auténticas, construimos relaciones más sólidas y significativas tanto en lo personal como en lo profesional. La sinceridad y la transparencia nos permiten conectar de manera genuina con otras personas, creando vínculos basados en la confianza y el respeto mutuo. En el ámbito laboral, la autenticidad también juega un papel fundamental, ya que nos ayuda a construir una marca personal sólida y atraer oportunidades que estén alineadas con nuestros valores y metas, generando esa palabra tan importante que es la CONFIANZA.

Cuando nos permitimos ser auténticas, construimos relaciones más sólidas y significativas tanto en lo personal como en lo profesional.

GRACIA SÁNCHEZ DEL REAL

Esto no significa que no hagamos todo lo posible por mejorar nuestra imagen personal o personal branding y trabajemos cada día para que ésta sea mejor y destaque nuestras cualidades y experiencia, pero siempre dentro de nuestra realidad y nuestro propósito para estar en coherencia con nosotras mismas.

En su libro (muy recomendable por cierto) «El poder del ahora«, Eckhart Tolle nos dice que la autenticidad surge cuando nos alineamos con nuestro propósito más elevado y vivimos en armonía con nuestro ser esencial. La coherencia entre lo que somos y lo que hacemos nos lleva a experimentar una profunda sensación de paz y plenitud. Al liberarnos de la identificación con el ego y conectarnos con nuestra verdadera esencia, encontramos el propósito que trasciende las limitaciones de la mente y nos guía hacia una vida de significado y realización.

Y es que resulta que la neurociencia ha demostrado que actuar de manera auténtica y coherente con nuestros valores activa regiones específicas del cerebro asociadas con la autenticidad y la integridad personal. Estudios de resonancia magnética funcional (fMRI) han identificado que cuando las personas actúan en congruencia con sus valores y creencias, experimentan una mayor activación en áreas del cerebro asociadas con la autorreflexión, como la corteza prefrontal medial. Esto sugiere que la autenticidad está intrínsecamente relacionada con una actividad cerebral específica que refleja la coherencia entre nuestras acciones y nuestra identidad auténtica.

Por eso ser auténtico o auténtica está estrechamente relacionado con el bienestar emocional y la reducción del estrés. Cuando actuamos de manera auténtica, nuestro cerebro libera neurotransmisores como la dopamina y la oxitocina, que están asociados con sentimientos de satisfacción, confianza y conexión social. Por otro lado, fingir o actuar de manera no auténtica, falseando cosas y mintiendo en determinados aspectos de nuestra vida, puede activar el sistema de estrés del cuerpo, desencadenando la liberación de cortisol y otros neurotransmisores relacionados con el estrés. Porque en realidad es nuestro cerebro sabe que está mintiendo todo el tiempo y ¡qué stress genera eso!

Tengamos en cuenta que esta discrepancia entre la autenticidad y la falta de autenticidad puede tener un impacto negativo en nuestro bienestar emocional a largo plazo, aumentando el riesgo de ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental.

Consejos para cultivar la autenticidad

1. Conócete a ti misma

Antes de poder ser auténtica con los demás, es fundamental conocerse a una misma. Tómate el tiempo para reflexionar sobre tus valores, fortalezas, debilidades y pasiones. Conectar contigo misma te permitirá actuar desde un lugar de autenticidad en todas las áreas de tu vida.

2. Acepta tus imperfecciones

La autenticidad no se trata de ser perfecta, sino de ser genuina. Aprende a aceptar y abrazar tus imperfecciones, ya que son parte de lo que te hace única. En lugar de tratar de ocultar tus defectos, míralos como oportunidades de crecimiento y aprendizaje.

3. Destaca y desarrolla tus habilidades

Muchas veces nos afianzamos demasiado en lo que hacemos mal, en lo que tenemos que mejorar o aprender, pero nos centramos poco en aquellas habilidades innatas que nos hacen especiales. ¿Qué haces estupendamente? ¿Por qué te valoran los demás? Céntrate en tus puntos fuertes y brillarás de manera auténtica.

4. Sé coherente

La coherencia entre lo que dices y lo que haces es esencial para ser auténtica. Mantén tus acciones alineadas con tus valores y compromisos, tanto en el ámbito personal como en el profesional. Ser coherente te ayudará a construir una reputación sólida y a ganarte la confianza de los demás.

5. Cultiva la empatía

La autenticidad también implica ser capaz de entender y respetar las experiencias y perspectivas de los demás. Cultiva la empatía y la comprensión hacia quienes te rodean, y busca establecer conexiones genuinas basadas en el respeto mutuo y la aceptación incondicional.

5. Sé transparente en las redes sociales

En el mundo digital de hoy en día, las redes sociales juegan un papel importante en la forma en que nos presentamos al mundo. Sin embargo, es fácil caer en la trampa de la imagen perfecta y la apariencia superficial. Sé transparente en tus interacciones en las redes sociales, compartiendo no solo los aspectos positivos de tu vida, sino también tus desafíos y experiencias reales. Esto te ayudará a construir relaciones más auténticas y significativas.

«No temas ser diferente. La autenticidad es tu superpoder.»

Viola Davis

La autenticidad es un valor fundamental que nos ayuda a mantenernos fieles a nosotras mismas en un mundo que constantemente nos desafía a cambiar y adaptarnos. Al ser auténticas, no solo nos sentimos más seguras y en paz con nosotras mismas, sino que también construimos relaciones más sólidas y significativas con quienes nos rodean. En un mundo donde la velocidad y la tecnología a menudo nos alejan de nuestra esencia, cultivar la autenticidad se vuelve más importante que nunca. Así que recuerda, sé tú misma, porque eso es lo que te hace verdaderamente única.

Como dijo (por lo visto) Oscar Wilde: Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados.

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